Ya se que no leerás esto, porque nunca lo haces. ¿Qué importa?
De no haberte conocido... Miento, de no haberte dicho ese día: "Te ves muy bien" (y vaya que sí, eran... o más bien deben ser raras las ocasiones en que no ocurrirá así) de no haber conocido a tu familia, de no haber salido contigo, de no haber bebido tantas tazas de café contigo... Pero no puedo decir que no fue bueno.
Vaya... tampoco puedo decir "no se ni como ocurrió, no me di cuenta" porque lo supe bien. (se lo conté a Arturo y recibí reclamos de él como por tres días)
En fin... De no haber existido tú en mi vida... en ésta muchas veces miserable vida... (lo ha sido por tu causa aunque no lo sepas... aunque no lo aceptas).
De no haber existido tú en mi vida: La luna, las estrellas, las rosas, los bosques, las mariposas, el mismísimo café...
Mirar a la torre latinoamericana desde la alameda o el metro bellas artes... (me sigo arrepintiendo ¿sabes?)
Esas cosas serían ajenas a mí.... Ajenas y sin vida... como la lluvia, como el asfalto de la calle...
Y obvio... habría tomado histología como opción técnica en la preparatoria.
También habría entrado a atletismo y quizá también habría aprendido francés.
Pero preferí algo mejor y cuando tuve la oportunidad aquella tarde... (me gusta pensar ¿o será recordar? que la tuve).
Pero hoy no escribo de las cosas que me gustaría arrepentirme... (digo me gustaría porque ya nada pasa si no me arrepiento, lo hecho hecho está).
Sino de la ilusión que siempre tuve.
Aquél hermoso sueño... ¿recuerdas cuando te recitaba el Nocturno a Rosario? la verdad es que ya se me olvidó, que ya casi no quedan en mi rastros de poeta.
Esa hermosa ilusión...
Que hace poco ha muerto... (y vaya... cuanto vivió dentro de mi, incubándose como un proyecto majestuoso...).
Aquella ilusión que guiaba todos y cada uno de mis pensamientos... mis metas... y de repente puff...
Escribo porque estoy de luto, escribo y materializo el triste aullido que sale de mi corazón.
A partir de ahora no habrá más suspiros, a partir de ahora miraré tus fotos y pensaré solo en lo que vivimos juntos y ya no en lo que pudimos haber vivido.
Ya nada será de la misma manera.
Post Scriptum: No me invites a tu fiesta de cumpleaños, por los viejos tiempos ya no.
miércoles, 3 de agosto de 2011
jueves, 14 de julio de 2011
Lechuza blanca
Llovía... la noche estaba empapada de un tinte de sofocante obscuridad, como si las gotas salpicaran y cubrieran poco a poco el mundo de una tonalidad profunda y lúgubre; las luces iluminaban a corta distancia y de vez en cuando el viento deslizante traía consigo un haz de luna.
No sé porqué, pero algo especial tenían los centelleantes relámpagos, el silbante viento, la envolvente noche, la delicada lluvia... allá afuera, lejos de las risas, la comodidad y el calor.
Salí por gusto -Voy a salir por pan- mientras coloco mis anteojos en un escondite seguro y con las ansias que tienen los enamorados por verse, salí con paso apurado mientras aún me ponía la chamarra de cuero sin esperar alguna respuesta buena o mala.
Anduve un rato, pensando en cómo cruzar el río para llegar a la panadería, -me parece que hay un puente... estará ruinoso pero seguro aguanta ésta tormenta-.
Crucé el puente extendiendo mis brazos como si de esa forma el viento pudiese llevarme consigo, levanté la cara al cielo y agradecí los besos de la lluvia, cuando llegué del otro lado, al bajar los escalones un escurrimiento de agua que bajaba por la calle terminó de empaparme los pies.
Estaba comenzando a pensar que no era una brillante idea haber salido sin unas botas cuando mirando hacia el piso vi una pluma blanca arrastrada por la corriente que llevaba a la coladera, pronto vi una más que venía y luego otra. Subí la calle, decidido a encontrar el rastro.
Caminé no más de treinta pasos y encontré detrás de un arbusto y sobre la banqueta a un ave que reconocí fácilmente, una hermosa lechuza blanca, cojeando y extendiendo las alas, se notaba que estaba lastimada y que aún estaba amenazada, me acerqué lentamente para ver mejor la escena. Detrás de los arbustos dos o quizá tres figuras masculinas se ocultaban entre las sombras.
Estaban desgreñados, se notaba la suciedad en las partes expuestas de su piel, no podía ver sus rostros pero se notaba que andaban andrajosos. Noté que al percibir mi presencia, retrocedieron, dejaron de atacar a la lechuza, me acerqué más. La lechuza no se volteó, parecía que aún estaba pendiente por si le atacaban, no volteó ni cuando estuve muy cerca, solo hasta cuando la toqué ligeramente con el dorso de mis dedos.
Miraba fijamente a lo que me parecía el rostro de aquél desagradable hombre, no lo digo por su forma de ser, es porque siempre me ha causado desagrado la injusticia y los abusos hacia quienes no se pueden defender, como la lechuza de aquél momento.
Supongo que el indefenso y herido animal supo que no le haría daño y prontamente dejó que le tomara para revisarle, me acerqué con el animalito a la lámpara más cercana, aún vigilante de aquellos extraños y desagradables seres; estaba herida de una pata, sangraba, su ala tampoco estaba muy bien, noté que era hembra, seguía lloviendo y por no encontrar mejor forma de transportarle abrí mi chamarra y le coloqué dentro dejando su cabeza fuera para que no se asfixiara.-Dentro estarás caliente, te protegeré en lo que pueda bonita-.
Me puse de pie, miré desafiante hacia los arbustos, creí ver como aquellos extraños y desagradables seres se encogían y escondíane en el suelo. Caminé de regreso, en busca de la panadería, no llevaba mucho trecho, pero percibí susurros y pasos detrás de mí, volteé enérgicamente y solo miré de reojo como se arrojaban hacia la obscuridad y los arbustos, reanudé mi marcha, dos veces más ocurrió igual... era extraño, si quisieran ya me hubieran atacado.
Llegué a la panadería, entré, los anaqueles rebosaban de pan dulce, cuernitos, corbatas, donas, conchas y mucho más; olía tan sabroso…
-Ya cerramos, se nos terminó todo- me dijeron a la par los que supuse eran los dueños.
-y… ¿toda esa cantidad de pan?- señalé a los anaqueles.
- Está apartado- Dijo el señor mirando a la lechuza.
-Y no tenemos bolillo- Dijo la señora de igual forma.
Confundido me dispuse a salir, se notaba el mal humor de aquellas personas, cuando pregunté si habría otra panadería cerca no respondieron, seguían mirando al hermoso animal blanco con una mirada que podría interpretarse como de odio.
Mientras cruzo la puerta entra corriendo un joven, quizá de mi edad, que responde a la pregunta – Baja la calle en aquella dirección-. Una señal de agradecimiento al estilo Cereal Arturo y continúo en mi búsqueda.
Camino un poco rápido, siento miradas a ambos lados de la calle, intento en vano asegurarme de donde vienen, se sienten provenientes de todos lados, y atrás los extraños y desagradables sujetos que se esconden ahora en un poste, ahora en una sombra.
Casi por suerte encontré la segunda panadería, se ve deprimente por el interior pintado de verde grisáceo, la lámpara de luz blanca parpadea, miro a los anaqueles y suspiro para desahogar mi frustración.
-Ya va a salir el pan, unos cinco minutitos nomás- dice un hombre gordo y bigotón de mandil de mezclilla y gorro de taquero, debajo del mandil se nota su playera de rayas rojas o quizá naranjas horizontales.
Miré el horno, estaba completamente apagado, vacío y con la puerta abierta, mientras frunzo el ceño, me parece ver de reojo al hombre gordo tomar una varilla y esconderla detrás de él mientras se acerca poco a poco; volteo, su mirada como hipnotizada está fija sobre el pequeño animal que he salvado.
Sin decir una palabra más salgo despacio del lugar y me alejo rápidamente pero sin correr.
La calle está vacía, no hay autos, “por eso no me gusta venir para acá” me digo a mí mismo con el pensamiento. Aquellos hombres como sombras vuelven a acosarme desde sus escondites, esconden sus caras de mi mirada y evitan al máximo la luz blanca y tenue de las lámparas.
Camino sin rumbo fijo unas calles más, aunque parecen más solo terrenos baldíos atravesados por la carretera, a lo lejos percibo una fuente de luz, blanca también, el sonido de una televisión y el murmullo de gente. Es un comedor en medio de la nada, huelo el olor a atole y a pan recién horneado, la lluvia y el frío comienzan a molestarme. Mi pequeña amiga blanca esconde su cabeza y es casi imposible verla.
Apenas entro y la señora deja de mirar la televisión y acude a atenderme.
-Buenas noches joven ¿gusta un atolito?- me dice amable y sonriente la dueña del local, -tengo pan calientito y si gusta, puede sentarse en aquellas mesas a comer-.
Mesas largas, con bancas, pero están llenas de gente cenando sólo pan y atole, veo de reojo una familia. –Gracias, quiero un cuernito…- tómelo con la mano, aquí tiene una servilleta.
Abro mi chaqueta para acercar el pan al animalito, pero en el momento en que saca la cabeza, el sonido de la televisión deja de sonar y la gente se levanta empujando mesas y bancas, salen del lugar en desorden y empujando; no comprendo.
La mirada de la dueña cambió, se volvió maligna, de odio, su voz suena dulce y amable, pero la mirada hacia la lechuza es horrible. La bruja me dice –si gusta puede sentarse, ahí hay tanto lugar, quitarse esa chamarra mojada y tomar una taza de atole- sin quitar esa horrible mirada de la lechuza.
Salgo del lugar, camino rápido hacia un lugar bastante alejado de aquel lugar, encuentro una lámpara, ha dejado de llover, pero aún sopla el viento.-¿Dime, pequeña, qué ocurre, porqué no te aceptan los demás?- digo a la lechuza mientras la tomo entre las manos y la examino en la luz –Si eres muy bonita así con ese color blanco que tienes- De pronto se suelta de mis manos y baja al piso, camina y extiende las alas. –Veo que estás mejor-.
La contemplo con tranquilidad durante un rato, sus movimientos parecen indicarme que voltee, -seguro son esos que nos han estado persiguiendo-.
Pero al voltear encuentro como por arte de magia, ante mis ojos, una nueva panadería, regreso la mirada y la lechuza ha desaparecido. Escucho el sonido del aleteo.
-¡Fue un placer!
Entro a la panadería y compro algunos panes, al salir busco a mi amiga, no hay seña, el viento ha cedido y las obscuras nubes han permitido el paso de la luz de la luna, camino de regreso, al cruzar el puente el viento sopla y trae tres plumas blancas.
-¡Gracias pequeña, cuídate, espero volver a vernos luego!- me hubiese gustado invitarle un pan. Levanto las plumas y camino satisfechamente mientras cruzo el puente, saco un pan de la bolsa y comienzo a comerlo.
viernes, 8 de julio de 2011
Nunca abandonaremos la Tierra
Había sonado música clásica en la radio toda la mañana, la habitación estaba blanca y plateada, como siempre, reinaba un ambiente de extrema tranquilidad y silencio, todo era bastante puro y luminoso; un suspiro o algún rechinido interrumpían de vez en cuando la armonía de la habitación.
Anduil un poco aburrida y cansada de estar frente a las tres computadoras y hacer anotaciones en su pantalla decidió cambiar la música y sintonizar un poco de las noticias del día. Sirvió un vaso de agua, no por sed, sino por instinto. Mientras se servía admiró la cristalinidad del agua, su pureza, su brillo, su enigmática transparencia, su fluidez.
Comenzaron las noticias y por un momento no prestó atención; tan absorta estaba admirando el agua.
-Pueblo Dilwen : hablará el cónsul.
Una voz vieja pero suave se escuchó al momento, llevaba excesiva carga emocional... se notaba que eran malas noticias desde el principio.
-Compañeros, me pesa mucho decirles lo que la cámara...
Anduil seguía mirando el vaso lleno de agua, jugaba inconsciente y nerviosamente con los rizos de su cabello plateado.
-Ha resuelto en ésta sesión extraordinaria... Ante la situación de guerra....
Al escuchar la palabra guerra, Anduil, irguió su espalda, aún miraba el vaso lleno de agua, pero ahora prestaba atención al comunicado del cónsul con una fineza de oído rebuscadamente sensible... con el oído que se presta solo a las personas queridas.
-Que se vive en las provincias lejanas, sobre el altísimo gasto en recursos y vidas... sobre la obtención de agua... y sobre el avance de nuestros enemigos.
La respiración se le volvió agitada a la mujer de piel bronceada y reluciente cabellera gris, tenía razones para preocuparse, Nairwain su amado hijo se encontraba en aquellas provincias lejanas, extrayendo la necesitada agua de los dilwen.
-Se ha llegado a la resolución de no enviar más tropas y cesar cualquier extracción de agua. Los enemigos han tomado ya la mitad de dos territorios, pronto tomarán por completo la zona apodada el ojo de la serpiente y...
Nairwain estaba en esa zona. "En un planeta maravilloso". Anduil recordó el mensaje de su hijo: "Es un planeta maravilloso. Apenas floreciente de vida, esta cubierto de agua, tiene océanos helados con hielos flotantes, océanos cálidos de abundante vida, peces de todos colores... También tiene nubes... Es un planeta paradisíaco. También tiene abundante vegetación... selvas verdes.... hasta donde se extiende la vista.... y un hermoso cielo azul... Animales gigantescos.... hermosos y aterrorizantes al mismo tiempo, animales pequeños y graciles. Animales como nunca vi en mi vida."
- Abandonar a los extractores y tropas por el bien de nuestro pueblo.
"Pero no hay vida inteligente... quizá sea mejor así, para que no caiga esclavizada bajo esta horrible guerra, así como nuestros abuelos... cuando tuvieron que abandonar a su querido planeta, la Tierra".
Anduil un poco aburrida y cansada de estar frente a las tres computadoras y hacer anotaciones en su pantalla decidió cambiar la música y sintonizar un poco de las noticias del día. Sirvió un vaso de agua, no por sed, sino por instinto. Mientras se servía admiró la cristalinidad del agua, su pureza, su brillo, su enigmática transparencia, su fluidez.
Comenzaron las noticias y por un momento no prestó atención; tan absorta estaba admirando el agua.
-Pueblo Dilwen : hablará el cónsul.
Una voz vieja pero suave se escuchó al momento, llevaba excesiva carga emocional... se notaba que eran malas noticias desde el principio.
-Compañeros, me pesa mucho decirles lo que la cámara...
Anduil seguía mirando el vaso lleno de agua, jugaba inconsciente y nerviosamente con los rizos de su cabello plateado.
-Ha resuelto en ésta sesión extraordinaria... Ante la situación de guerra....
Al escuchar la palabra guerra, Anduil, irguió su espalda, aún miraba el vaso lleno de agua, pero ahora prestaba atención al comunicado del cónsul con una fineza de oído rebuscadamente sensible... con el oído que se presta solo a las personas queridas.
-Que se vive en las provincias lejanas, sobre el altísimo gasto en recursos y vidas... sobre la obtención de agua... y sobre el avance de nuestros enemigos.
La respiración se le volvió agitada a la mujer de piel bronceada y reluciente cabellera gris, tenía razones para preocuparse, Nairwain su amado hijo se encontraba en aquellas provincias lejanas, extrayendo la necesitada agua de los dilwen.
-Se ha llegado a la resolución de no enviar más tropas y cesar cualquier extracción de agua. Los enemigos han tomado ya la mitad de dos territorios, pronto tomarán por completo la zona apodada el ojo de la serpiente y...
Nairwain estaba en esa zona. "En un planeta maravilloso". Anduil recordó el mensaje de su hijo: "Es un planeta maravilloso. Apenas floreciente de vida, esta cubierto de agua, tiene océanos helados con hielos flotantes, océanos cálidos de abundante vida, peces de todos colores... También tiene nubes... Es un planeta paradisíaco. También tiene abundante vegetación... selvas verdes.... hasta donde se extiende la vista.... y un hermoso cielo azul... Animales gigantescos.... hermosos y aterrorizantes al mismo tiempo, animales pequeños y graciles. Animales como nunca vi en mi vida."
- Abandonar a los extractores y tropas por el bien de nuestro pueblo.
"Pero no hay vida inteligente... quizá sea mejor así, para que no caiga esclavizada bajo esta horrible guerra, así como nuestros abuelos... cuando tuvieron que abandonar a su querido planeta, la Tierra".
martes, 5 de julio de 2011
-¡Tengo el fin a tus problemas con tu mujer!
Jamás olvidaré la frase que Antonio me dijo aquella vez por el chat. ¡Increíble! Pensé, pues a toño siempre se le ocurrían las mejores ideas.
La ocasión resultaba de la negativa de Danila a permitirme ir con los chicos a algún bar de por ahí; es que siempre fue muy opresiva, parecía tener pavor a estar sola más de diez minutos, me gustaba que fuera cariñosa pero luego de un tiempo... primero comencé a sentir un poco de molestia a sus constantes abrazos, pero poco a poco me fui volviendo loco...Realmente repudiaba sus abrazos, cuando estaba en el escritorio atento a mis gráficas, la primer señal de un apretón de costillas era el casi imperceptible rose de sus pantuflas amarillas con la alfombra gris, parecía estar tranquilo en mi silla, frente a la computadora, pero en realidad estaba más que alerta para que no respirara ni un poco de su perfume que era la segunda señal.
Además de opresivos, como si por exprimirme le fuera en ello la vida, sus abrazos eran largos e interminables, insoportables. Sus besos... solo decir que muchas veces creí que iba a ser tragado, irónicamente, por la boca; que mi destino sería el de alimentar a un corazón que ahora despreciaba.
Dani no era mala, era la persona más tierna, dulce, hermosa y linda que habría jamás existido, su vocecita tan delgada y sus ojos canela eran lo que más me gustaba de ella. Sin embargo las torturas a que ella me sometía... a veces me pregunto si realmente era inocentemente o si lo hacía a propósito...
Así que la idea de toño fue mi mejor apuesta.
-Laura pasará en auto a recogerla en tu casa, cuando ella salga para verse contigo en el teatro, obvio tu estarás aún en la oficina y será desviada del rumbo. Nos veremos en el café de Rod.
-¿Cómo estás tan seguro que Dani se dejará desviar del camino por Lau? ¿Acaso no has visto sus ojos cuando alguien siquiera insinúa que pasa demasiado tiempo conmigo?
-Vendrá, alguna mentirilla lo hará posible...
Llegué a la hora acordada, distinguí a Danila sentada de espaldas al pasillo,estaba sentada a la mesa como todos; el lugar que me hicieron alejado un poco de ella y enmedio de los demás fue un alivio... Cuando todos me saludaron, sentía ya su mano en mi brazo... sentía que me guiaría hasta su costado y obligaría a todos a recorrerse para así poder decirme al oído lo mucho que lamentaba que no quisiera estar un tiempo con ella...
Pero no ocurrió así, estaba tan feliz...
Le miré de reojo, estaba algo extraña, miraba hacia otro lado ¡Por supuesto, está bastante enojada! Ya sentía sus reclamos, sus lágrimas, su vocecita casi a punto de romperse...ahhh lo mismo de siempre... Pero al menos ésta será mi noche me dije, mañana regresaré a la rutina, dentro de dos semanas iré al teatro con ella y todo se compondrá.
Bebí no se cuantas cervezas, bebí como no había bebido antes de conocer a Danila y ella no hizo nada... Pensé que al día siguiente estaría condenado, ella lloraría todo el día encerrada en el baño, luego en la madrugada ella quitaría el seguro de la puerta del baño, entraría yo como siempre a recogerla del piso y recostarla en el cama, le prepararía un té verde, me arrodillaría ante ella, tomándole las manos, ella sonreiría y con su dulce y delicada vocecita aún con lágrimas en los ojos me diría que no lo volviera a hacer...
La reconciliación sería magnífica, al día siguiente solo tendría que soportar sus brazos estrujando mis costillas todo el día, no sería tan malo...
Poco a poco los chicos se fueron retirando de la mesa, antes de irse, Lau me dijo que Dani estaba muy molesta, que no había hablado ni siquiera se había movido mucho desde su llegada, que sería un verdadero reto contentarla.
Le hablé al oído, le abracé aunque sentía aversión.... no se movió, estaba tiesa... sus cabellos impedían mirarle el rostro, los retire se su cara, acaricié su suave cutis de durazno pero en vez de sentir esa cálida sensación... sentí frío... rápidamente un escalofrío recorrió desde mi mano hasta mi espalda y todo el cuerpo; mal presentimiento tenía...
-Dani ¡Por favor!
-Dani ¡¿Estas bien?¡
-Entiendo que estés enojada.... pero por favor no me des esos sustos...
Murió... El médico dijo que muchas personas pueden morir de la mezcla de enojo, sorpresa y si sienten que su vida ya no vale nada...la combinación de todos esos factores son una auténtica bomba para el corazón...
No lloré en el funeral, no pude decir ninguna palabra, tampoco estaba feliz, no me sentía culpable... no se bien que me pasó, nadie nunca me pudo explicar, pero cuando me dispuse a trabajar y terminar los proyectos del trabajo, cuando estuve sentado en esa silla, cuando estuve frente a la computadora... me sentí liberado.
Jamás olvidaré la frase que Antonio me dijo aquella vez por el chat. ¡Increíble! Pensé, pues a toño siempre se le ocurrían las mejores ideas.
La ocasión resultaba de la negativa de Danila a permitirme ir con los chicos a algún bar de por ahí; es que siempre fue muy opresiva, parecía tener pavor a estar sola más de diez minutos, me gustaba que fuera cariñosa pero luego de un tiempo... primero comencé a sentir un poco de molestia a sus constantes abrazos, pero poco a poco me fui volviendo loco...Realmente repudiaba sus abrazos, cuando estaba en el escritorio atento a mis gráficas, la primer señal de un apretón de costillas era el casi imperceptible rose de sus pantuflas amarillas con la alfombra gris, parecía estar tranquilo en mi silla, frente a la computadora, pero en realidad estaba más que alerta para que no respirara ni un poco de su perfume que era la segunda señal.
Además de opresivos, como si por exprimirme le fuera en ello la vida, sus abrazos eran largos e interminables, insoportables. Sus besos... solo decir que muchas veces creí que iba a ser tragado, irónicamente, por la boca; que mi destino sería el de alimentar a un corazón que ahora despreciaba.
Dani no era mala, era la persona más tierna, dulce, hermosa y linda que habría jamás existido, su vocecita tan delgada y sus ojos canela eran lo que más me gustaba de ella. Sin embargo las torturas a que ella me sometía... a veces me pregunto si realmente era inocentemente o si lo hacía a propósito...
Así que la idea de toño fue mi mejor apuesta.
-Laura pasará en auto a recogerla en tu casa, cuando ella salga para verse contigo en el teatro, obvio tu estarás aún en la oficina y será desviada del rumbo. Nos veremos en el café de Rod.
-¿Cómo estás tan seguro que Dani se dejará desviar del camino por Lau? ¿Acaso no has visto sus ojos cuando alguien siquiera insinúa que pasa demasiado tiempo conmigo?
-Vendrá, alguna mentirilla lo hará posible...
Llegué a la hora acordada, distinguí a Danila sentada de espaldas al pasillo,estaba sentada a la mesa como todos; el lugar que me hicieron alejado un poco de ella y enmedio de los demás fue un alivio... Cuando todos me saludaron, sentía ya su mano en mi brazo... sentía que me guiaría hasta su costado y obligaría a todos a recorrerse para así poder decirme al oído lo mucho que lamentaba que no quisiera estar un tiempo con ella...
Pero no ocurrió así, estaba tan feliz...
Le miré de reojo, estaba algo extraña, miraba hacia otro lado ¡Por supuesto, está bastante enojada! Ya sentía sus reclamos, sus lágrimas, su vocecita casi a punto de romperse...ahhh lo mismo de siempre... Pero al menos ésta será mi noche me dije, mañana regresaré a la rutina, dentro de dos semanas iré al teatro con ella y todo se compondrá.
Bebí no se cuantas cervezas, bebí como no había bebido antes de conocer a Danila y ella no hizo nada... Pensé que al día siguiente estaría condenado, ella lloraría todo el día encerrada en el baño, luego en la madrugada ella quitaría el seguro de la puerta del baño, entraría yo como siempre a recogerla del piso y recostarla en el cama, le prepararía un té verde, me arrodillaría ante ella, tomándole las manos, ella sonreiría y con su dulce y delicada vocecita aún con lágrimas en los ojos me diría que no lo volviera a hacer...
La reconciliación sería magnífica, al día siguiente solo tendría que soportar sus brazos estrujando mis costillas todo el día, no sería tan malo...
Poco a poco los chicos se fueron retirando de la mesa, antes de irse, Lau me dijo que Dani estaba muy molesta, que no había hablado ni siquiera se había movido mucho desde su llegada, que sería un verdadero reto contentarla.
Le hablé al oído, le abracé aunque sentía aversión.... no se movió, estaba tiesa... sus cabellos impedían mirarle el rostro, los retire se su cara, acaricié su suave cutis de durazno pero en vez de sentir esa cálida sensación... sentí frío... rápidamente un escalofrío recorrió desde mi mano hasta mi espalda y todo el cuerpo; mal presentimiento tenía...
-Dani ¡Por favor!
-Dani ¡¿Estas bien?¡
-Entiendo que estés enojada.... pero por favor no me des esos sustos...
Murió... El médico dijo que muchas personas pueden morir de la mezcla de enojo, sorpresa y si sienten que su vida ya no vale nada...la combinación de todos esos factores son una auténtica bomba para el corazón...
No lloré en el funeral, no pude decir ninguna palabra, tampoco estaba feliz, no me sentía culpable... no se bien que me pasó, nadie nunca me pudo explicar, pero cuando me dispuse a trabajar y terminar los proyectos del trabajo, cuando estuve sentado en esa silla, cuando estuve frente a la computadora... me sentí liberado.
lunes, 4 de julio de 2011
El agua es fuente de vida
Simplemente llovió un día, hacía mucho tiempo que no llovía, los hombres habían perdido la esperanza, creían en la lluvia pero solo como un mito,como un cuento infantil de sus abuelos.
Maravillados es poco para explicar el asombro de esos hombres, solo conocían el agua embotellada y la maldita agua de mar... tan salada... Acercase a un lago o a un río estaba prohibido.
Las actividades eran en la noche, de día resguardaban su humedad en los profundos túneles y casas, solían ser afortunados por beber dos litros en un día, gastaban incontables sumas de dinero, incluso mataban por el agua....
Se tenían estrictas medidas para controlar el agua, algunas bastante absurdas; mi abuelo siempre decía que nunca le gustó el agua, aunque fuera fuente de vida, sin embargo también decía que gracias a ella obtuvo todos sus logros en la vida.
¡Milagro! ¡Milagro! Gritaban los más viejos mientras se revolcaban en el suelo húmedo, los demás solo observaban, también con agua en los ojos, con ese sentimiento de vacío, ese sentimiento que surge cuando todos los logros se han echado a perder.
-De niño nunca me mojé bajo la lluvia, tan enfermizo era... pero hoy... Dijo un viejo al arrojarse a un charco y quedar lleno de barro.
Solo los más viejos y los más jóvenes acudieron a mojarse, a divertirse; un viejo comenzó a cantar Im singing in the rain... just singing in the rain... Solo los más viejos sabían la canción. El musical había sido censurado hace muchas décadas, solo aquellos tan viejos y afortunados de una vida longeva la recordaban, pero no por eso a los niños no les divertía la canción, por el contrario rápidamente agarraron la tonada e imitaron a sus abuelos.
Pasaron las horas, todos observaban con ojos de odio a los más viejos disfrutar la lluvia, gritando, jugando, salpicando...
-¡¡Pecadores!!
-¡¡Obscenos!! -gritaron de todos lados a los más viejos.
Aquella gente tenía en lo más sagrado al agua, los costos de agua eran superiores al oro y los combustibles, incluso se traía de la luna, de marte y de los asteroides circundantes a la Tierra.
Nada era más costoso y más sagrado para esa gente. Ver a aquellos seres que se mojaban y salpicaban bajo la lluvia... Simplemente no pudieron comprender la nueva situación. La intolerancia los cegó.
Se hicieron llamadas y pronto llegaron los policías, se ordenó a los niños regresar a sus casas y a los viejos que augurando su destino entraron en "cabales" también siguieron la órden. Muchos otros como mi abuelo discutieron con los oficiales. Lo último que dijo fue: ¡Yo inventé tres de los siete sistemas de captación y reciclado de agua, usted no puede negarme a mí nada!
No quise ver más por la ventana y fui a esconderme bajo las sábanas, lloré muchos días, le extrañé tanto. Los consuelos de mi madre de nada sirvieron pues siempre decía: "se lo merecía por agitador".
-Fue así como perdí a mi abuelo a la edad de siete años.
Posteriormente con el regreso de las lluvias, la historia quedó en el olvido y aunque no es una historia muy bonita, es una historia que no debe de volverse a olvidar.
Maravillados es poco para explicar el asombro de esos hombres, solo conocían el agua embotellada y la maldita agua de mar... tan salada... Acercase a un lago o a un río estaba prohibido.
Las actividades eran en la noche, de día resguardaban su humedad en los profundos túneles y casas, solían ser afortunados por beber dos litros en un día, gastaban incontables sumas de dinero, incluso mataban por el agua....
Se tenían estrictas medidas para controlar el agua, algunas bastante absurdas; mi abuelo siempre decía que nunca le gustó el agua, aunque fuera fuente de vida, sin embargo también decía que gracias a ella obtuvo todos sus logros en la vida.
¡Milagro! ¡Milagro! Gritaban los más viejos mientras se revolcaban en el suelo húmedo, los demás solo observaban, también con agua en los ojos, con ese sentimiento de vacío, ese sentimiento que surge cuando todos los logros se han echado a perder.
-De niño nunca me mojé bajo la lluvia, tan enfermizo era... pero hoy... Dijo un viejo al arrojarse a un charco y quedar lleno de barro.
Solo los más viejos y los más jóvenes acudieron a mojarse, a divertirse; un viejo comenzó a cantar Im singing in the rain... just singing in the rain... Solo los más viejos sabían la canción. El musical había sido censurado hace muchas décadas, solo aquellos tan viejos y afortunados de una vida longeva la recordaban, pero no por eso a los niños no les divertía la canción, por el contrario rápidamente agarraron la tonada e imitaron a sus abuelos.
Pasaron las horas, todos observaban con ojos de odio a los más viejos disfrutar la lluvia, gritando, jugando, salpicando...
-¡¡Pecadores!!
-¡¡Obscenos!! -gritaron de todos lados a los más viejos.
Aquella gente tenía en lo más sagrado al agua, los costos de agua eran superiores al oro y los combustibles, incluso se traía de la luna, de marte y de los asteroides circundantes a la Tierra.
Nada era más costoso y más sagrado para esa gente. Ver a aquellos seres que se mojaban y salpicaban bajo la lluvia... Simplemente no pudieron comprender la nueva situación. La intolerancia los cegó.
Se hicieron llamadas y pronto llegaron los policías, se ordenó a los niños regresar a sus casas y a los viejos que augurando su destino entraron en "cabales" también siguieron la órden. Muchos otros como mi abuelo discutieron con los oficiales. Lo último que dijo fue: ¡Yo inventé tres de los siete sistemas de captación y reciclado de agua, usted no puede negarme a mí nada!
No quise ver más por la ventana y fui a esconderme bajo las sábanas, lloré muchos días, le extrañé tanto. Los consuelos de mi madre de nada sirvieron pues siempre decía: "se lo merecía por agitador".
-Fue así como perdí a mi abuelo a la edad de siete años.
Posteriormente con el regreso de las lluvias, la historia quedó en el olvido y aunque no es una historia muy bonita, es una historia que no debe de volverse a olvidar.
lunes, 20 de junio de 2011
Tú tuviste la culpa, tú te lo buscaste
¿Pos que te puedo decir? Si tú tuviste la culpa... Yo jamás te di motivo. No voy a dispensarme por lo que hice porque ya te dije que tú tuviste la culpa, solo te voy a platicar como es que miro yo las cosas. Para que allá donde tengas que rendir cuentas no digas que no tuviste culpa. De todas formas no me importa lo que allá diosito en el cielo pueda decir, yo sé que tú tuviste la culpa.
Es que tú tuviste la culpa, yo no te di motivo, nomás que soy borracho y así aceptaste casarte conmigo, si bien que sabías. No soy perfecto, eso nomás diosito, los ángeles y los santos, porque ni la virgen madre de Dios. Pero yo soy trabajador ¿o no? ¿no a las cinco ya estoy en camino al campo? ¿a ver, quién de la gente del pueblo empieza tan temprano con la faena del campo? Si todos empiezan a las seis, a las cinco yo ya estoy en camino.
Es verdad tampoco tengo mucho dinero, si el trabajo del campo no deja, pero tu así aceptaste. Te casaste con un pobre, si bien que sabías, si por eso tu papá no te quería dejar casar conmigo, porque el tal Rufino le daba a tu papá dos caballos nomás por que te casara con él. Y a tu papá bien que le iban a servir esos caballos pos uno se lo iba a heredar a tu hermano que recién se casó, pero tu te viniste conmigo, quesque porque me amabas y no aceptaste y por eso ese domingo en la madrugada nos escapamos ¿te acuerdas? Entonces sabías que siempre ibamos a ser pobres, tú aceptaste, de nada podías quejarte.
Sí, te casaste con un pobre y con un borracho, pero también con un hombre honesto, trabajador... Nunca te di motivo, no se si una vez entendiste que te ibas a casar con un hombre que no era perfecto, pero ese hombre por muchos defectos que tenga no es tonto y tú traste de humillarlo, de burlarte de mí sin que yo jamás te diera motivo.
Si nomás tenía ojos para tí y bien sabes que no soy celoso, a lo mejor eso es lo que querías, a lo mejor querías que cuando llegara borracho también te dijera groserías y te maltratara, ansina como hacen muchos otros hombres que golpeyan a sus mujeres. ¿Eso querías Cleta? No... si yo se que eso esta mal, porque diosito dijo que a la mujer había que proteger y quererla, si nunca dijo que les pegaran es porque segurito que está mal.
Tú te lo buscaste, si fue por propia mano, tu solita te fuiste a meter de piruja, nadie te mandó, si yo no te dí motivo, tu fuiste sola.Si crees que me hacías tonto... pero no... si luego luego me enteré de los rumores, lo decía la gente del pueblo, pero pos... Al principio dije que eran chismes para hacerte daño, de esas mujeres brujas que nomás andan viendo a ver que ganan. Si tu eras rebonita, creí que las viejas esas nomás decían porque tenían envidia...
Tu tuviste la culpa... pos porque además ese día me hicistes enojar ¿no es cierto? Si yo ya me iba con mis amigos ahí a la pulcata nomás ¿A poco no me dijiste que el machete ya no tenía filo? y me lo diste en la mano para que fuera a sacarle filo. Tonta... si hubieras sabido nunca me lo hubieras dado; No sé como se te hizo fácil ese día meter a uno de tus amantes sin dejar la puerta atrancada ni apagar las luces, seguro te llegó de rápido...
Y para tu mala suerte yo no venía tan borracho, si hasta me regresé por el machete... "Pa' que la Cleta no se me fuera a enojar"... Pero mira como resultó que a tu amante del primer machetazo quedó.... pos como no, si le partí la cabeza como a un coco... ni se pudo defender el pobre, ahí quedó tirado nomás... colorado quedó el petate.
Y tú... ya te ibas corriendo... saliste a la calle así sin ropa... tonta con las puras naguas, en el camino cuando te iba persiguiendo agarré una piedra.... y pos... como tengo buen tino... ahí merito te descalabré... luego te llevé arrastrando de los cabellos... gritabas y llorabas pidiendo perdón, la gente ni se asomó, de seguro todos pensaban que un día iba a pasar. Recuerdo que te aventé ahí en el petate ya colorado por la sangre y luego de decirte "Adios" te pegué un machetazo en el cuello...
Me dolió mucho, créeme, Dios sabe, pero mi honor de hombre va primero, no había de otra, ese era el castigo, te quería mucho pero tú tuviste la culpa, tú te lo buscaste.
Es que tú tuviste la culpa, yo no te di motivo, nomás que soy borracho y así aceptaste casarte conmigo, si bien que sabías. No soy perfecto, eso nomás diosito, los ángeles y los santos, porque ni la virgen madre de Dios. Pero yo soy trabajador ¿o no? ¿no a las cinco ya estoy en camino al campo? ¿a ver, quién de la gente del pueblo empieza tan temprano con la faena del campo? Si todos empiezan a las seis, a las cinco yo ya estoy en camino.
Es verdad tampoco tengo mucho dinero, si el trabajo del campo no deja, pero tu así aceptaste. Te casaste con un pobre, si bien que sabías, si por eso tu papá no te quería dejar casar conmigo, porque el tal Rufino le daba a tu papá dos caballos nomás por que te casara con él. Y a tu papá bien que le iban a servir esos caballos pos uno se lo iba a heredar a tu hermano que recién se casó, pero tu te viniste conmigo, quesque porque me amabas y no aceptaste y por eso ese domingo en la madrugada nos escapamos ¿te acuerdas? Entonces sabías que siempre ibamos a ser pobres, tú aceptaste, de nada podías quejarte.
Sí, te casaste con un pobre y con un borracho, pero también con un hombre honesto, trabajador... Nunca te di motivo, no se si una vez entendiste que te ibas a casar con un hombre que no era perfecto, pero ese hombre por muchos defectos que tenga no es tonto y tú traste de humillarlo, de burlarte de mí sin que yo jamás te diera motivo.
Si nomás tenía ojos para tí y bien sabes que no soy celoso, a lo mejor eso es lo que querías, a lo mejor querías que cuando llegara borracho también te dijera groserías y te maltratara, ansina como hacen muchos otros hombres que golpeyan a sus mujeres. ¿Eso querías Cleta? No... si yo se que eso esta mal, porque diosito dijo que a la mujer había que proteger y quererla, si nunca dijo que les pegaran es porque segurito que está mal.
Tú te lo buscaste, si fue por propia mano, tu solita te fuiste a meter de piruja, nadie te mandó, si yo no te dí motivo, tu fuiste sola.Si crees que me hacías tonto... pero no... si luego luego me enteré de los rumores, lo decía la gente del pueblo, pero pos... Al principio dije que eran chismes para hacerte daño, de esas mujeres brujas que nomás andan viendo a ver que ganan. Si tu eras rebonita, creí que las viejas esas nomás decían porque tenían envidia...
Tu tuviste la culpa... pos porque además ese día me hicistes enojar ¿no es cierto? Si yo ya me iba con mis amigos ahí a la pulcata nomás ¿A poco no me dijiste que el machete ya no tenía filo? y me lo diste en la mano para que fuera a sacarle filo. Tonta... si hubieras sabido nunca me lo hubieras dado; No sé como se te hizo fácil ese día meter a uno de tus amantes sin dejar la puerta atrancada ni apagar las luces, seguro te llegó de rápido...
Y para tu mala suerte yo no venía tan borracho, si hasta me regresé por el machete... "Pa' que la Cleta no se me fuera a enojar"... Pero mira como resultó que a tu amante del primer machetazo quedó.... pos como no, si le partí la cabeza como a un coco... ni se pudo defender el pobre, ahí quedó tirado nomás... colorado quedó el petate.
Y tú... ya te ibas corriendo... saliste a la calle así sin ropa... tonta con las puras naguas, en el camino cuando te iba persiguiendo agarré una piedra.... y pos... como tengo buen tino... ahí merito te descalabré... luego te llevé arrastrando de los cabellos... gritabas y llorabas pidiendo perdón, la gente ni se asomó, de seguro todos pensaban que un día iba a pasar. Recuerdo que te aventé ahí en el petate ya colorado por la sangre y luego de decirte "Adios" te pegué un machetazo en el cuello...
Me dolió mucho, créeme, Dios sabe, pero mi honor de hombre va primero, no había de otra, ese era el castigo, te quería mucho pero tú tuviste la culpa, tú te lo buscaste.
sábado, 4 de junio de 2011
Prado Alegre
El día de aquel extraño suceso había sido el día más amargo de toda mi vida, la hermosísima Laura de quien había quedado prendado por muchos años estaba por contraer nupcias con mi más odiado rival…
Ella nunca accedió a mis ruegos, despreció todos mis intentos y al haberme enterado de sus futuras nupcias, había decidido saltar sobre las afiladas rocas donde se ubica el faro.
Ella nunca accedió a mis ruegos, despreció todos mis intentos y al haberme enterado de sus futuras nupcias, había decidido saltar sobre las afiladas rocas donde se ubica el faro.
Mientras caminaba descalzo por la arena de la bahía y miraba la redonda y blanca luna llena que justamente reposaba detrás del faro, iba suspirando al compás que marcaban las olas, miraba la luna, el faro, las rocas…
Pensé si sería mejor subir a la punta del faro o solo saltar desde la base hacia las rocas… Todo dependía si quería que reconociesen mi rostro o solo lo imaginaran que fui yo al hallar algunos trozos de mi inanimado cuerpo. Quizá si aún identificaban mi cara, la ingrata amada sentiría algún remordimiento y lloraría amargamente la pérdida de su más ferviente admirador.
Pensé si sería mejor subir a la punta del faro o solo saltar desde la base hacia las rocas… Todo dependía si quería que reconociesen mi rostro o solo lo imaginaran que fui yo al hallar algunos trozos de mi inanimado cuerpo. Quizá si aún identificaban mi cara, la ingrata amada sentiría algún remordimiento y lloraría amargamente la pérdida de su más ferviente admirador.
Cuando estuve lo suficientemente cerca de las rocas y divisé la escalera de cemento que subía hasta el faro, me puse de rodillas, junté las manos, cerré los ojos y llamando a Dios Nuestro Señor imploré alguna razón para salvar mi vida… Fue entonces que mi súplica fue respondida.
Un grito desgarrador me erizó la piel, haciendo al mismo tiempo que abriera los ojos y saltara de un golpe… el grito provenía desde las aguas, era una mujer aferrada a un mástil, que habiendo visto mi figura, depositó todas sus fuerzas en aquél horrible grito de ultratumba.
Sin pensar siquiera que fuese la señal implorada a Dios, me arrojé al agua dispuesto a salvarla. Logré arrastrarla como pude hasta la playa y esperé a que se recuperase ahí tumbada en la arena.
-Gracias buen mozo- dijo débilmente la figura femenina - por rescatar a ésta imprudente dama que creyendo no tener ningún porvenir en la vida, se arrojó al mar… y al caer se arrepintió.
Mientras la dama hablaba comencé a notar la rareza de aquella mujer. Irradiaba una extraña palidez acentuada por la luz de la luna, era una palidez extraña, fascinante, hermosa e intimidante.
La miré un tiempo en el más profundo silencio como intentando adivinar los misterios de aquella extraña mujer. Ella volteó y me sonrió luego me abrazó dándome las gracias… Estaba seca.
Mientras me abrazaba, un escalofrío se apoderó de mi cuerpo, sentí como si el viento más frío me rodeara, como si una tristeza enorme me fatigara, sentí gran sueño y al final me dieron ganas de llorar. Mientras estaba paralizado por ésta sensación me dijo al oído: -Hoy tú te salvaste salvándome a mí, nuestro destino estaba escrito, ahora vive, busca la felicidad y no pienses en cometer otra vez el mismo error.-
Desperté luego de un rato como de un profundo sueño, la marea había subido al punto máximo, el agua mojaba ya mi espalda. Me levanté buscando en vano a la misteriosa mujer, caminé hasta mi hamaca y me tumbé pensando en las palabras de la mujer, intentando adivinar su origen y solo conseguí recordar la extraña palidez y su vestido celeste.
Me despertó Julián, era ya muy tarde, cercano al medio día… entró gritando: Encontraron el cadáver intacto de una tal marquesa que se arrojó a las rocas donde existe ahora el faro, dicen que fue hace muchos años, que se arrojó y nunca encontraron el cuerpo, dejó una carta aclarando que fue por desamor… toda la gente habla de eso, incluso traía consigo su vestido con el que se le vio por ultima vez camino a la playa. Estaba en la arena como si alguien la hubiese sacado a nado.
Tuve ganas de gritar, de correr desesperadamente y de contarle a mi hermano lo que me había pasado en la noche, pero solo me limité a pedir un trago de ron porque hacía demasiado calor.
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